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Verellén Construcciones: visión de
un pionero y tradición de familia

 

(Por Florencia Montaruli) Hoy nos acercamos a conocer una empresa que ha sabido crecer y perpetuarse en el tiempo manteniendo la tradición pero al mismo tiempo, adaptándose a las necesidades y demandas de una sociedad en continuo crecimiento, o por qué no decir en continua “construcción”, ya que, justamente, de eso se trata: la empresa que hoy nos abre sus puertas es Verellén Construcciones, fábrica de hormigón vibrado y materiales de construcción ubicada en Colectora Pugliese 51.

Verellén ConstruccionesEl ambiente familiar que se aprecia dentro de la empresa es un pre anuncio de que aún se mantiene la tradición, y el encargado de demostrarnos tal cualidad es Gastón Verellén, una de las “cabezas” de la empresa, quien con total cordialidad nos recibe en su oficina.

Así, con el cuadro del abuelo “pionero”, don Pablo Pedro Verellén de fondo, comienza una charla que dejará al descubierto cómo se hizo esta empresa.

-¿Qué es Construcciones Verellén?
-Construcciones Verellén es una empresa que se dedica a la fabricación productos de hormigón armado. El grueso de nuestra producción está orientado al agro, lo que involucra la realización de piezas muy bien armadas en cuanto a calidad de materiales. Además, trabajamos con una línea de construcción civil y decoración de casas y jardines.

-¿Cómo nace la empresa?
-Para definirlo de alguna manera, podríamos decir que la empresa nace como una cuestión de supervivencia. En 1953 llega a Tandil mi abuelo, Pablo Pedro Verellén proveniente de Bélgica junto a su esposa, mi abuela. Por la simple cuestión de la necesidad de mantener a su familia, instala una fábrica de bloques de cemento. La fábrica era muy pequeña y estaba en la calle Pozos. Al poco tiempo mi abuelo, que era un visionario, percibe la necesidad de viviendas económicas. Pensemos que era la época de Perón, con el fraccionamiento de tierras donde se construía continuamente, día a día. El sistema que había traído mi abuelo permitía una construcción rápida y económica, por lo que la fábrica creció en forma exponencial, incorporando mano de obra y ampliando sus recursos. Además, el abuelo fue un “pionero” porque la fábrica fue la primera en el país dedicada a la fabricación de hormigón vibrado. Por todo esto yo siempre digo que la situación nace en el momento justo, con la idea justa y el desarrollo del producto justo.

Verellén ConstruccionesLa historia que nos narra nuestro entrevistado permite comprender la razón por la cual la empresa Verellén Construcciones cuenta hoy con 2.400 metros cuadrados en un predio de 8 hectáreas, donde se fabrican más de 300 productos que se comercializan en prácticamente en todo el país.

-¿Cómo continua la historia una vez que esta pequeña empresa comienza a crecer?
-Como te decía, mi abuelo era un visionario. Cuando decide comprar el predio actual, éste en el que nos encontramos, lo hace sabiendo que por aquí estaba estipulada la construcción de la ruta 226, que por ese entonces tenía tramos de asfalto y tramos de tierra. Pensando entonces en que sería un punto estratégico, compra este predio y se instala.

Luego de mi abuelo, la fábrica pasó a manos de sus hijos y hoy nos encontramos al frente la 3º generación de los Verellén: si bien somos muchos y muy numerosos, mi primo Felipe se encarga de las Obras Civiles, María Pía es la decoradora de la fábrica, “el toque femenino”, digamos, y yo Gastón, que me encuentro a cargo de la producción y venta de obras. Seguimos trabajando día a día como lo hacía mi abuelo, intentando mantener esa idea de “empresa familiar”.

-¿Cómo está hoy la empresa? ¿Cómo la encuentra en relación a las distintas situaciones que le han tocado atravesar al país, y por ende, a sus industrias?
-Hoy por hoy la realidad es que se sigue construyendo. Hay mucha demanda y un crecimiento continuo del rubro. Esta continuidad nos lleva a no permanecer estancados, razón por la cual, como te mencionaba, si bien estamos orientados al agro, vamos incorporando servicios de acuerdo a las demandas y necesidades de nuestros clientes.

Otro punto a destacar es que la empresa no está totalmente automatizada. ¿Qué significa esto?. Que continuamos trabajando fieles a la tradición iniciada por mi abuelo, y esto es así porque nos basamos en el concepto de la flexibilidad, es decir, nos adaptamos a lo que el cliente demanda en determinado momento, ofreciéndole justamente lo que necesita. Teniendo una producción automatizada, esa flexibilidad de la que te hablo, no se consigue.

-¿Cuáles considera que son los motivos por los que la empresa se ha perpetuado en el tiempo, creciendo y renovándose día a día?
-Básicamente, porque seguimos siendo una empresa familiar, con todos los pro y los contra que eso implica. Nunca me voy a olvidar una frase de mi abuelo, que me dijo cuando yo recién me incorporaba al trabajo en la empresa: “Una cosa son los negocios y otra cosa es la familia”. Eso me quedó grabado para siempre. Pueden existir discusiones como en cualquier empresa, pero somos una familia, fundamentalmente.

Gastón continua contándonos acerca de la actualidad, remarcando dos cuestiones en las cuales Construcciones Verellén se diferencia de otras empresas del rubro: la calidad de sus productos y la responsabilidad. Dos cuestiones que nuestro entrevistado considera fundamentales a la hora de perpetuarse en el tiempo, permitiéndoles crecer básicamente por la confianza que estas características distintivas generan en sus clientes.
La tradición parece ser otro de los pilares del crecimiento de los Verellén: se utilizan los mismos preparados para fabricar los productos que hace 50 años, manteniendo la calidad en sus materias primas.

-Finalmente, siendo hoy una de las “cabezas” de la empresa, ¿qué visión a futuro tiene de Construcciones Verellén?, ¿cómo continuar con esta tradición familiar?
-Hoy nos encontramos con una empresa que tiene aproximadamente 35 empleados, algunos de los cuales han pasado ya varios años formando parte de esta familia y han aprendido el oficio con mi abuelo, el fundador de la empresa. Creo particularmente que perseguir el objetivo de prestar un servicio completo y de excelencia es lo que nos permitirá continuar creciendo, pero siempre manteniendo la tradición que nos caracteriza.

Cinco décadas han pasado desde que el primer Verellén hizo su llegada por estas tierras y comenzó a construir su historia, la historia de una familia…la historia de un emprendimiento

 

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