
El pasado martes, en su recorrida por distintos estamentos de la comunidad, el precandidato a la presidencia de la Nación por parte de la Unión Cívica radical cumplió con un acto que forma parte de una vieja tradición camarista: la de la visitar la Institución más allá de la cuestión proselitista, tomando contacto directo con el universo empresarial de Tandil donde exhibió algunas ideas fuerza de lo que sería su futuro gobierno.
Sanz, que llegó acompañado por su referente en Tandil, el Dr. Héctor Equiza y otros partidarios de su línea interna, evocó que hace algunos años ya había visitado la Institución. Esta modalidad se ajusta al espíritu anfitrión de Cámara, la cual desde su fundación tributa una política de puertas abiertas a los hombres y mujeres interesados en la cosa pública que se acercan para intercambiar ideas y exponer en un trazo grueso su proyecto de gestión en caso de llegar al gobierno.

El legislador fue recibido por el vicepresidente de la Institución, Daniel Alvarez, en ausencia del presidente Gabriel Fuente, con licencia por vacaciones. También participó del foro la comisión directiva en pleno cuyos miembros escucharon y debatieron las propuestas del precandidato radical.
En este sentido, Sanz se explayó sobre los grandes lineamientos de lo que será su plataforma programática vinculada a lo que llamó “políticas de Estado para la ejemplaridad”, además de acentuar su preocupación por la inflación y la desconfianza de las empresas para invertir en la Argentina. Así, también puso la lupa en cuestiones que directamente involucran a los empresarios. Propuso una reducción de costos laborales, en sintonía con una vieja propuesta de Roberto Lavagna. A la hora de fijar una postura sobre el tema retenciones se inclinó por una paulatina reducción de las mismas, e hizo hincapié en un hecho que consideró como fundamental para el nuevo gobierno: una profunda transformación del sistema tributario, en la complementación del IVA, con alícuota más baja y un impuesto a las ventas manejado directamente por las provincias “para mejorar la participación federal y descentralizar un poco la recaudación”.
Finalmente Ernesto Sanz cerró su visita prometiendo igualar los poderes de los sindicatos, a la par que observó la necesidad de implementar una imprescindible reforma educativa y cultural en la Argentina.